Hurgando en una maleta donde guardo viejas fotografías de la familia, encuentro que la mayoría de estas imágenes están relacionadas con el mar. Generaciones sentadas a la orilla de la playa sonríen en blanco y negro a la cámara. El mar ha ido emigrando, pasando de ser el protagonista de mi infancia a sueño recurrente, donde una enorme ola se traga a las personas que más quiero . Una tarde, mientras fotografiaba a mi hija jugando en la orilla de la playa, pensé en esas viejas fotos de familia y en la manera en la que todo se repite y vuelve.
La serie muestra imágenes actuales proyectadas en la piel de mi hija con un viejo proyector, así como las fotos del momento que inspiraron este trabajo. Estas son sus propias playas, las playas que crecerán con ella y que seguramente también ocuparán una maleta y emigrarán a otros sueños.